Guitarra

Vicente Arias 1880

Una obra de arte que nos revela la maestria de Vicente Arias. Se trata de un modelo especial, catalogado en el libro de Vicente Arias de la editorial Camino Verde.

Esta guitarra es una muestra de la maestría de Vicente Arias, tanto artesanalmente como desde el punto de vista de la calidad de sonido.

Guitarra construida por Vicente Arias en el año 1880 en Ciudad Real. La tapa es de pino abeto y los aros y fondo de arce. El arce era la madera utilizada para las guitarras de gama alta por Vicente Arias y es que conseguir esa madera en España era complicado al no ser madera autóctona e implicaba un aumento considerable en el precio de las maderas y el precio final de venta del instrumento.

El sonido de esta guitarra es excepcionalmente rico y equilibrado. Cada nota de cada cuerda parece envolver el ambiente con su dulzura. Los graves profundos y resonantes se combinan con los agudos claros, creando una paleta tonal expresiva. El sustain prolongado permite que las melodías se desarrollen con una presencia única, capturando la atención de todos los oyentes.

En términos de comodidad, la guitarra de Vicente Arias brinda una experiencia única al músico. El mástil bien redondeado se adapta a la mano, permitiendo una ejecución ágil y precisa. Además, el equilibrio entre el peso y la ergonomía hace que tocar esta guitarra sea una experiencia casi adictiva.

Desde el punto de vista histórico, esta guitarra de Vicente Arias es un tesoro invaluable, siendo un testimonio vivo del constructor sonando más viva que nunca.

Un modelo especial, admirado por todos los coleccionistas, que deja sin palabras a todo aquel que la toca.

Un luthier del que se conservan pocos ejemplares, con un sonido de ensueño y una delicadeza exquisita.

Uno de los guitarristas que interpretó en guitarras de Vicente Arias fue Francisco Tárrega, de quien conservamos fotografías tocando guitarras Arias.

Además de guitarras, también construyó bandurrias, Carlos Terraza, quien fue uno de los mejores bandurristas del momento y contemporáneo de Arias, poseía una colección de bandurrias de los mejores constructores del momento, con ejemplares de Antonio de Torres, Vicente Arias, Jaime Ribot, Salvador Ibáñez entre otros, destacando que los instrumentos que prefería eran los construidos por Arias.